Con este título he querido rendir homenaje a mi tío Andrés tras su fallecimiento en plenos Reyes Magos de este año. La verdad es que he retrasado y retrasado una y otra vez colgar la noticia en mi Blog porque nunca veía que fuera el momento. Creo que no lo he digerido aún y tardaré mucho más en hacerlo. Lo que pasa es que lo quería mucho, muchísimo.
En Las Mesas allá por el '79
Y es que él no era un tío más, era - junto a Beni - mi TÍO por antonomasia, una de esas contadísimas personas capaces de forjarte el carácter, de cambiarte como persona. Todos los que lo conocían convendrán conmigo en que su idiosincrasia era tal que no podía pasar inadvertido o dejar indiferente a nadie.
Francamente pienso que si no es porque este mes ha publicado Trofeo la reseña que les mandé, hubiera - probablemente - dejado correr el tema cometiendo así una injusticia atroz. Perdonadme pero no acierto a explicarme, me desconcierta y me supera escribir de él ahora que ya no está.
Le he dado mil y una vueltas y he llegado a la conclusión de que, ya puestos, no escribiría un panegírico al uso, sino que dejaría constancia aquí de cómo lo veía cuando aún estaba con nosotros, tal y como lo describí, a mi manera desabrida y bruta, en mi libro "40 años monteando narrados en primera persona".
No sé si hago bien o mal, pero lo quiero recordar vivo, pues vivo permanece en mi recuerdo. Aquí simplemente os dejaré la mentada reseña, un par de fotos, y el texto original (sin corregir siquiera) del libro, donde he insertado algunas otras fotos, mucho me temo que torpemente.
Vosotros, si lo tenéis a bien, solo tenéis que pinchar AQUÍ para acceder al extracto. Solo os pediría una oración en su memoria fueraparte de que esté en el cielo monteando con otros grandes de nuestra pasión.
¡Muchas Gracias!
Un abrazo para todos y besos para las señoras.
Lolo Mialdea
Querido Andrés, como supongo que ya te habrán presentado al amigo Huberto, gran aficionado a los recechos de venado, cuando vayáis a poneros o a situar las posturas, aprovecha y háblale de lo mal que tenemos por aquí lo de la perdiz con reclamo. Una ayudita extra no nos vendría mal. Si hay que ponerle un par de velas, ya lo negocias tú y lo haremos con sumo gusto. Aquí, sin haberte conocido, te recordamos con cariño por lo que hemos sabido de ti a través del libro de tu sobrino Lolo, un cariñoso abrazo,
ResponderEliminarCarlos Enrique.
Apreciado Manolo:
ResponderEliminarSin conocernos y sin conocer a este hombre de bien y de sierra, D. Andrés, lo he sentido pensando en tu profunda emoción, de esas que tu sabes Manolo sentimos todos los hombres cuando estamos a solas,... recuerdo también de forma similar a otros tíos míos que ya están todos con Benancio, aquel sabio alimañero y recolector de Naturaleza a su manera,...y en esa bella junta de SIERRAS, HOMBRES Y ANIMALES TODOS HABLARAN,... Y CON LA SONRISA DE CADA UNO, NOS MIRARAN, ... LO QUE SOMOS Y COMO SOMOS TODAVÍA,...
Si los seguimos recordando,... no se habrán ido del todo,... ¡Ánimo Lolo!
Muy buen artículo Lolo, muy sentido. Un gran montero tu tío Andrés, de los que ya si apenas quedan. Una gran pérdida.
ResponderEliminarQuerido Lolo. Este sentido homenaje demuestra una vez más tu calidad humana. Vaya desde aquí mi pequeña y emocionada contribución a la memoria de este gran hombre que fue tu tío.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo de tu amigo Javier.
enric
Es muy emotivo y sincero.
E.P.D.
precioso Lolo se me entrecoje el corazón al leerlo
una oración por su alma y que nos espere alli para poder montear con él
MKII
Emotivo y enternecedor homenaje a la memoria de D. Andrés al que tuve el honor y el privilegio de conocer. Se ha ido, es verdad, pero siempre estará en el corazón de su familia a la que tanto quiso (me consta) y deja un hueco difícil de ocupar, por no decir imposible.
ResponderEliminarNos deja un gran montero; un montero viejo que marcó época, y ahora la sierra, sus queridas Mesas, llora por que se ha quedado huérfana. Pero ese hueco lo van a saber cubrir, por que son su legado, sus fabulosos hijos: Sito y Anabel que como aventajados alumnos del "maestro" sabrán continuar esa labor que D. Andrés comenzó allá por el año 1975 y que ha hecho de Las Mesas, la gran finca que hoy día es.
Vaya desde aquí mi más sentido pésame a toda la familia.
Descanse en paz, D. Andrés Mialdea Hidalgo
Miguel Ángel Búa
Aunque conocí a tu tío Andrés ya bien entrado en años, cuando su salud ya no le dejaba disfrutar del campo como Él quería, si que tuve ocasiones de poder disfrutar de su conversación y en muchas más de su generosidad.
ResponderEliminarDoy gracias a Dios, por haber me dado la oportunidad de disfrutar esos momentos.
Ni que decir tiene, que se trataba de una persona entrañable para todos los que le conocieron, pues no hay más que ver, como tras su partida, sus hijos, mujer, demás familia y allegados, aún pasados ya unos meses, añoran su presencia y compañía.
Desde aquí, desear a tus primos Anabel y Sito, a tus tíos Mani y Beni, que sean fuertes en su ausencia, pues desde donde tu Tío Andrés se encuentra, seguro que orgulloso observa el cariño que le procesamos.
TU TIO ERA UN FENOMENO, LOLO
ResponderEliminarJosé Mª.
Condoências, amigo!
ResponderEliminarLo siento mucho, Lolo
ResponderEliminarPues yo Lolo, aprovechando esta oportunidad sólo le quería dar una vez más y públicamente las gracias a Andrés por ser lo que fue y lo que sin duda sigue siendo -seguro que está monteando y disfrutando con todos sus amigos entre los que estará mi padre y por supuesto con Alatriste por esas fincas monteras del cielo de Dios- y representó en mi vida personal y montera como dueño y señor de una finca que él formó hasta hacerla de reconocida excelencia montera como lo es LAS MESAS DE MIALDEA y de la que en realidad nunca fue dueño y señor porque esa propiedad y ese señorío se la dejó a ese nombre pero sobre todo a toda su familia y hasta a todos sus amigos.
ResponderEliminarPor todo ello y desde aquí mi agradecimiento a él y a todos vosotros -su familia y comprenderás que en especial a Anabel- por habernos dado tanto en todos los sentidos.
Un abrazo
lo siento mucho, un abrazo para todos
ResponderEliminarcuando realmemente se tiene a un familiar como profesor y maestro de caza es difícil olvidarle, lo siento por tal pérdida lolo!!
ResponderEliminarsolo te pido que intentes parecerte a él
que descanse en paz
un abrazo pepe
El reportaje deja ver lo importante que fué para Lolo su Tio Andrés, muy emotivo.
ResponderEliminarUn relato emotivo amigo!!!! le doy mi mas sentido pésame. Saludos cordiales.
ResponderEliminarGracias de corazón, Eufemio.
EliminarUn cordial saludo
Lolo
Estimado Lolo,
ResponderEliminarDicen que más vale tarde que nunca, así que simplemente decirte que siento mucho la muerte de tu tío Andrés.
Tuve la oportunidad de conocerlo en vida y de incluso de asistir con mi padre a vuestra montería invitados por él mismo. Siempre guardaré un grato recuerdo de su persona.
Un cordial saludo, José Miguel Rodríguez.
Queridos amigos: Creo que ya es hora de agradeceros a todo, y de todo carazón, vuestras condalencias. De veras habeis sido AMIGOS DE VERDAD. No tengo palabras y por ello mejor lo dejo.
ResponderEliminarUn gran abrazo.
Lolo
MI DESEO ES EL DE DAROS LAS GRACIAS A TODOS Y CADA UNO DE LOS QUE CON VUESTRAS GRATAS PALABRAS, NOS ACOMPAÑAIS EN ESTOS DUROS MOMENTOS.
ResponderEliminarQUE PUEDO DECIR YO COMO HIJA, ERA UN HOMBRE BUENO, LE QUIERO TANTO Y LE TENGO QUE AGRADECER EL SER COMO SOY, MI AMOR A LA CAZA Y AL CAMPO, A ESAS NUESTRAS QUERIDAS “MESAS”, NOS ENSEÑO A QUERERLAS, A MIMARLAS Y A COMPARTIRLAS.
MI DOLOR HUMANO ES GRANDE, PERO TAMBIEN GRANDE ES MI FE Y LA CERTEZA DE SU MERECIDO DESCANSO.COMO DECIA SHAKESPEARE “YA NO LE DAÑARAN MAS LOS RIGORES DEL SOL NI LAS TROMENTAS DESPIADADAS DEL INVIERNO”.
UN FUERTE ABRAZO
ANABEL MIALDEA
Hola a todos
ResponderEliminarTengo el honor de llevar el nombre y apellido de la persona de la que habláis, que es mi padre. Algunos me conoceréis como Sito Mialdea, pero en definitiva eso me viene de Andresito, que me pusieron mis padres , nombre y apellido que siempre he llevado a honra, tanto por mi abuelo Manuel, tanto por mi padre al que adoro.
Como bien dice Rafa, Las Mesas, gracias a mi padre, madre, primos, hermana y tío Benito, siempre fue para alegría y bien la casa de todos, donde muchas amistades se han forjado de por vida. Yo quizás sea el menos Montero de la familia, aunque durante muchos años, mi padre se preocupo de llevarme con el por esas fincas de Córdoba y mucho tengo que agradecer a él, a mis primos y a mi tío Benito, ya que si algo saqué bueno de aquello fue los ejemplos de amistad, camaradería , buen comportamiento, respeto a la naturaleza y a los demás. Aquellos días me ayudaron a crecer y ser la persona que soy, “papa te doy gracias por aquello”.
No sabéis lo bonito que ha sido para mi, y nosotros, ver reflejadas en vuestras palabras toda la bondad y amistad de las que aprendí todos aquellos años junto a el en el campo, ojala mi hermana y yo sigamos bien su ejemplo dándolo a nuestros hijos. Gracias desde el corazón y gracias de parte de él.
PS: Un beso Lolo y gracias por tus recuerdos, todos tenemos algo de ál en nosotros, y tu mucho.