martes, 27 de agosto de 2013

COCHINOS SUICIDAS

Amigos todos:

El artículo que publiqué en TROFEO de Julio pasado comenzaba en sus primeros párrafos con esta introducción que también me servirá de entradilla para esta nueva entrega en mi modesto blog, más no todo se ciñe a descuidos en la época en que están "empicados" con las rollizas hembras...¡Ni mucho menos!,... y si no pasen y lean.




   

 "Creo que todos estaremos de acuerdo en que, fueraparte el lobo, que eludo por su extrema escasez por mis lares, el cochino jabalí es el arquetipo de lo bravío, desconfiado, listo, escurridizo, sorpresivo, indómito –por más que se intente estabular en los cercones– y valiente… ¡Realmente estaría medía hora adjudicándole adjetivos llenos de admiración y aún me quedaría corto!

                  El aguardo es uno de los muchos métodos para cogerlos con la guardia baja

También creo bien sabido que todas las reses, tanto las de pelo como las de cerda, tienen un momento a lo largo del año en que bajan la guardia. Durante la ronca del gamo, la berrea del venado, el discreto pero aprovechable ladrido del corzo si lo cazamos en época adecuada, los tremendos estallidos que monteses y muflones producen al chocar testa con testa, son momentos en que los cazadores de reses solemos aprovechar para darles muerte. Hablamos de la época de celo.

                                                  El sol se pone en la sierra

En el caso que nos ocupa, el receloso cochino, en especial los grandes machos solitarios, pueden llegar a establecer pautas de comportamiento que podríamos denominar suicidas y que, a menudo, los llevan a su perdición pues abandonan toda precaución y se dejan ver a horas intempestivas, acosando a las rollizas y apetitosas cochinas caseras".


 ¡Sorprendidas! Foto que tomé hace pocos años tras una larga entrada. El macho faltó a lista.


Os invito a clicar sobre AQUÍ para acceder al escaneo del original. Espero que os guste.

Recibid un fuerte abrazo y besos para las señoras.


 Lolo Mialdea

lunes, 12 de agosto de 2013

A PALOMAS... AUNQUE NO COMAS

Amigos de mi blog:


     He de confesar que el antiguo dicho que titula esta entrada siempre me ha desconcertado. ¿Qué demonios nos aconseja? ¿Que salgamos a palomas si o si con los planchazos que todos nos hemos llevado? Además, ¡Que demonios!, si ya salimos impenitentes año tras año. Verdaderamente no conozco aficionados más desquiciados que los palomeros... a excepción de los del perdigón, que a esos hay que echarles de comer aparte. ¡Que bendita afición, Dios mío! En fin. Además estamos a muy pocos días vista de la apertura: ¿Es el momento de que leáis esto!


     La génesis de esta historia que nos cuenta Paco Aguilera, lucentino de casta, y como me fue contada, a golpes de mails, da para acabar más loco que un zimbelero tironeando la guita hasta a los abejarucos. No había manera de poner orden ni concierto en esta cascada de anécdotas... pero aun así me fue enganchando con su mezcla de ilusiones, picaresca, gamberradas, engaños, sorpresas y... triunfo final.

     Solo espero que os guste tanto como a mi. Imaginad a Paco contando este batiburrillo de burradas al amor de la sombra y el sabor dulzón de una higuera entre tirada y tirada. Creo que las carcajadas se oirían donde da la vuelta el aire.
No me enrollo más y vámonos de palomas...aunque no comas.
Ya sabéis: Clicar sobre AQUÍ para acceder al texto original.



Recibid un cordial abrazo y besitos para las señoras.
Lolo Miadea




PD: He de confesaros que no he tenido paciencia y que ya tengo mi pareja de repes en la puerta. ¡Es que estamos locos!