viernes, 30 de noviembre de 2012

GREDOS. HISTORIA DE UN RECECHO CON FINAL ACCIDENTADO

   Amigos de mi blog:

La historia que hoy os presento tiene para mí connotaciones muy especiales por muchos motivos. Sois muy pocos los que sabéis que tras este diseño tan logrado se esconde uno de mis mejores amigos, de esos que se cuentan con los dedos de una mano y aun sobra alguno: Miguel Ángel Búa Sánchez de las Matas al que llamo cariñosamente El Primoroso por su perfeccionismo y meticulosidad.

Con mi gran amigo en una de las monterías de Las Mesas, esperando el sorteo


Pues bien, al margen de su papel fundamental en el funcionamiento de este Blog -yo aun no domino el arte de los pincha AQUÍ- y de ser mi más asiduo acompañante en monterías y "excursiones" a Las Mesas, tuvo ocasión de cazar una hembra de Cabra Montés hará ahora un año, y nada menos que en los históricos barrancos y cuchillas de Gredos, pero la cosa solo acabó bien mirando en la distancia, pues sufrió un accidente a más de 2.000 mts de altura que le produjo una muy seria fractura en la pierna derecha y que convirtió un feliz rececho en una angustiosa, dolorosa y peligrosa retirada. Un servidor, que siguió día a día su proceso de recuperación (que duró cinco meses) tras oír de su verbo el propio desgarrado relato al día siguiente de los hechos, confiesa que aun siento escalofríos.

Era el inicio de la bajada... ¡No sabía lo que le esperaba!

Sin tener parangón alguno, recuerdo una vez en que pescando black-bass en los barrancos del Guadiato, resbalé y me golpeé fuertemente en la región coxigea de la espalda. Nada me rompí ni me separaban del coche más de 2 kilómetros que se convirtieron en eternos llegando a sopesar la posibilidad de hacer noche en la arena entre dos peñascos pues era verano. Solo la conciencia de la que se podía liar ante la preocupación por mi ausencia y que obligaría a Gabino, nuestro guarda, a buscarme en noche cerrada entre aquel dédalo de rocas, me hizo echar el resto y desandar el resto del camino. ¡Fue horroroso!

Carpas de La breña... hace ya unos añitos, claro.

Cuento esta pequeña anécdota porque me sirve de vara de medir ante lo que debió penar Miguel Ángel en sus 4 horas (de reloj) de tremendo descenso. Descenso que consumó con el PERONÉ ROTO. Debió ser dantesco.

Radiografía donde se aprecia la placa de titanio con 6 tornillos que le fue implantada

Leeréis ahora su vívido relato aparecido en la revista Trofeo Caza Mayor. La versión primigenia, fue descartada por la revista ante la crudeza de las explicaciones del descenso. No he querido poner aquí las dos versiones para no aburrir al personal, dejando solo la que se adaptó para la revista. No obstante obra en mi poder el artículo inicial sin ningún tipo de censuras y donde se muestra toda la crudeza y sufrimiento del descenso. Está a vuestra disposición para el que lo quiera leer.Solo tenéis que pedírmelo y os haré llegar el archivo con la versión sin "censuras".

Presentación de mi libro en Córdoba, junto a Miguel Ángel y el gran Mariano Aguayo


Considero a Miguel Ángel tan buen plumilla, que quise que fuera el preambulista de mi libro "40 años monteando, narrados en primera persona" y a fe mía que no me decepcionó. La versión publicada en Trofeo Caza Mayor recortada por exigencias de espacio, pero pletórica de fotografías, y la versión original, más extensa y realista, que os recomiendo exprésamente. No os lo perdáis porque pone al cazador en su sitio: Pequeño y desvalido ante la naturaleza por más heroico que sea su proceder.

Con el trofeo conseguido. Ya tenía el peroné fracturado... aunque él no lo sabía.


Queda a mi satisfacción la autoría de la frase que cierra el texto, pues recién terminada nuestra conversación telefónica, exclamé: ¡Quillo, has convertido a tu cabra en un auténtico medalla de oro!

Si quieres acceder a lo publicado en TROFEO solo tienes que clicar AQUÍ.

Recibid un afectuoso abrazo y besos para la señoras.

Lolo Mialdea

lunes, 19 de noviembre de 2012

"MI" MONTERÍA DE LAS MESAS 2012

   Santiago Moreno y Pepe Orta, factotum de Monteros de Vallehermoso, con los 2 marranacos que se cobraron en el 4 y 7 de La Gitana. Ahí andarán entre el oro y la plata. Solo esto justifica una montería.
   
 Amigos de mi blog:

Tengo por norma no escribir jamás una crónica de montería y muchísimo menos la de "mis" Mesas pues se puede mal interpretar - por parte de cualquier "pillabichos" - todo lo deje anotado creyendo que engordo los números o hago gala de la hospitalidad de mi familia, el buen hacer de los organizadores de turno o mi conocimiento montero del cotarro.

    El que pudieramos denominar "mi" grupo, amigo que la mayoría sin conocer la finca, confiaron en mi y vinieron desde Madrid, Valencia, Sevilla o Murcia. De Izq. a Derecha: Félix, Javier, Marina, Pascual y su compañero, Eladio Manuel, Antonio, los hemanos Del Pozo, un servidor, Tito, Alvaro y Miguel Ángel.




                  Santiago y Pepe y Félix antes de comenzar el sorteo. ¡Bien por Monteros de Vallehermoso!

 No nos engañemos: Si las cosas salen bien es por el cuido y gestión que se hace (y aquí quiero dejar constancia del buen trabajo realizado, al margen de los Mialdea Lozano, tanto de nuestro administrador Ricardo López Fernández de Córdoba como el de Antonio, el guarda, sin cuyo concurso todo hubiera sido imposible. En Las Mesas ni se matan reses en fuera de juego ni se hacen aguardos, por decir algo.
Por otra parte, Monteros de Vallehermoso ha hecho un gran trabajo para ser la primera vez que la da, aunque por parte de TODOS hemos de pulir muchas cosas cara al año que viene. Mi felicitación y agradecimiento a Pepe Orta y Santiago Moreno junto con todo su equipo. Cabe decir lo mismo de algunos guías, todos los postores, y la gente que se dejó el alma y la piel para sacar las reses del infierno que es la mancha de Las Mesas.
  El que esto escribe y su compañero de fatigas, Miguel Ángel Búa, en el 1 de La Negra

Por lo que a mi atañe, si en algo pude ayudar, así lo hice, y si di algún buen consejo no fue por listo, sino por aquello de que "Más sabe el demonio por viejo que por diablo", y un servidor lleva desde 1.976 implicado total o parcialmente, en la organización y orden de batalla de la montería. Algo habré aprendido....y sufrido, pues es día de eso y no de disfrutar uno. Lo mío no tiene mérito y si mucho cariño a aquellos barrancos. Quede constancia de que no tiré aunque viera un enorme cochino que se descolgó puntal abajo y se vació por el esquinazo de la Umbría de La Negra. No lo siento por mi si no por mi gran amigo Miguel Ángel Búa que me acompañaba.

            
 
                                     Dando instrucciones a guías y perreros sombre la marcha

No puedo olvidar a aquellos que, solo amparados en mi palabra, compraron un paso: Gracias amigos Eladio Manuel, Pascual, Javier, Julián, Tito... Lo siento por los que no tirasteis. ¡Cosas de montear lo abierto, para bien y para mal!


  En estas fotos los que nos reunimos en torno al buen yantar y unas cervecitas mientras esperabamos la  llegada de las reses a la junta de carnes. Podría colgar aquí cientos de fotos, pero......

Para terminar solo dejaré un par de comentarios y que me crea quien quiera:
1.- De no mediar los 300 litros de agua caídos y el temporal de levante que azotó la mancha, aquello habría sido un "tostadero" de tiros. No me equivoco si digo que se nos mudaron los dos tercios de los marranos que teníamos "sujetos". Mala suerte y a montear antes la temporada que viene.
2.- Cuando subí a tirar zorzales el jueves posterior, me contó Antonio algo que dice mucho de lo que pasó en general: Como le habían comentado que tiraron un venado buenecito en la Armada de Pantano, al día siguiente fue mi hombre a echar un vistazo cual era su obligación, y...¿Sabéis lo que encontró en el corto trayecto que media entre el final de La Gitana y donde muere el arroyo de la Cañada de Los Huesos, 300 metros mal contados?: ¡¡6 cochinos muertos que ni están ni estarán contabilizados en los números oficiales!! ¿Que no pasaría en la mancha toda? Y que conste que no es culpa de nadie: Las Mesas son así: Un montarral de esos que yo denomino finca macho.

    Gasparín Gonzalez junto con el arriero de Los Pesebritos con el venado que cobró Antonio Arenas en el paso del Peñasco. ¡Así se avían correctamente las reses a lomos de caballería!

Ahora me limitaré a colgar algunas fotos - tengo literalmente miles y que me perdonen aquellos que no aparezcan - que no coincidan con las publicadas en la crónica hecha por Félix Sánchez en su blog Monteros. Entrad en este enlace: http://300wm.blogspot.com.es/ y veréis lo que vale un peine.

 Miguel Ángel Vara- mi inseparable compañero a la menor - junto a su primo y el venado que cobraron en el paso de Las Pilas.

                Las primeras reses en llegar a la junta de carnes. La mayoría salió bien de noche y lloviendo

  Ya al final y dentro del cortijo, Antonio Arenas, Anabel Mialdea, Lolo Mialdea y Miguel Ángel Búa

 ¡Ah, se me olvidaba! En Las Mesas de Prieto, que no deja de ser la misma montería con dos juntas pues se trata del mismo coto y hay que montearlo a la vez para poder tirar los venados en ambas, se cobraron 27 reses según me cuentan. Eso significa que se le "cortaron al coto (750 HA aproximadamente tras los despropios del Pantano de La Breña II), la tontería de 59 reses de una calidad media increíble para lo abierto.
 El afortunado montero que cobró este magnifico venado, posa junto a Jose Mari Prieto en la junta de carnes de nuestra montería hermana, Mesas Altas de Prieto. ¡Felicidades a esa casa que tanto quiero!
             Desde aquí un abrazo de los miembros adultos de la familia Mialdea Lozano: Juan, Anabel, Beni y el pelmazo que pone nombre a este blog. El gran Boss, mi tío Andrés, no quiso subir por miedo a que los nervios y su delicado corazón le jugaran una mala pasada. ¡Gracias, tito!



Recibid un fuerte abrazo y besos para las señoras.

          Lolo Mialdea.












viernes, 9 de noviembre de 2012

EL VALDOGUÍN. EL FAMOSO LOBO DE LOS MONTES DE CASO.

     
Lobo ibérico de la Sierra de la Culebra. Foto extraida del libro "Mas allá de la caza", de mi 
buen amigo Ángel Luis Casado Molina

Amigos de mi blog:

Para el que esto escribe, que tuvo la suerte de tener en la cruz del anteojo todo un lobazo en Los Rasos de las Cabezas, y además de los pocos que habitan Sierra Morena, hablar o leer de lobos no es ninguna tontería. A aquel magnifico ejemplar lo salvó nuestra conciencia conservacionista -esa que dicen que no tenemos los cazadores- y, en justo pago, nos obsequió con una retirada lenta y alerta repechando esas Morenas arriba. Mi amigo del alma Rafa Cadenas, con quien partía puesto, puede dar fe de ello.


Uno de los artículos que Mariano Aguayo publicó en el diario Córdoba a cuenta de mi encuentro con el  hermano lobo


Tal es mi obsesión que ya escribí un artículo en Trofeo cuando se estrenó la película "Entre Lobos" donde narraba mis experiencias y las de mis antepasados, y tengo para mí que me "alobo" cuando tengo cerca una res poniéndoseme los pelos como clavos y la piel de gallina a la vez que me tiemblan las piernas, y no de miedo precisamente. Es que las presiento sobre todo recechando. ¡Palabra de honor!.

Pues en este contexto me mandó mi buen amigo Quisco López el documento que hoy les presento e hice firme propósito de dároslo a conocer.

Este relato -casi un incunable- escrito por un hombre de campo de nombre Domingo Calvo Testón, alimañero asturiano de los de oficio, y toda una vida dedicada a perseguir a los depredadores, es un compendio lleno de sabiduría. Resulta tierno a veces y desgarrador y aparentemente cruel en otras, mas no se engañen los que no lleven toda una vida en el monte. A veces hay que quitar de en medio algún animal aunque se nos parta el alma.


       El autor del relato "bregando" con el protagonista de esta tierna y desgarradora historia

Como soy consciente de que sobran mis palabras más allá de esta sucinta introducción, corto por aquí y os invito a leerlo. Ojalá aprendan tanto como yo.

Para "abrir" esta historia conmovedora, solo tienes que pinchar AQUÍ.

Sin más, recibid un abrazo y besos para las señoras.

Lolo Mialdea