lunes, 5 de diciembre de 2011

MI OTRA PASIÓN: LOS ZORZALES.

He de reconocer que tras el monte en sí y las reses en particular, mi otra gran pasión son la tiradas de zorzales. Resulta que mientras que las monterías, a pesar de todos los años que pesan sobre mis espaldas con el rifle en la mano, me siguen poniendo de los nervios (¡Que bendición!), los zorzales me resultan en extremo relajantes y divertidos. Claro, es que no es lo mismo que se te vaya un cochino –aunque sea un primalón– que quemarle los 3 tiros a un “pajarito” y que se vaya a criar.


En la foto con mi buen amigo Damián Cánovas: gran escopeta

Este año andaba con la mosca detrás de la oreja porque la entrada a estos lares cordobeses ha sido muy tardía. No fue hasta el día de nuestra montería de Las Mesas, en que volaron muchos al jaleo de ladras y tiros, cuando empecé a concebir ciertas esperanzas, mas hube de esperar al jueves siguiente (3 de diciembre) para medio cerciorarme de que los zorzales ya habían bajado porque, aunque flojearon de alba, con un vuelo muy errático aun, por la tarde la tirada fue bastante decente para los tiempos que corren.
Pero ay!, amigos, este pasado jueves, aunque personalmente solo cobré... ?? (no habré de ser yo quien cite mis malas o buenas condiciones con la escopeta), hubo amigos que se quemaron las pestañas rondando los 100 tiros solo por la tarde, que en el fondo es lo único que uno persigue, que se diviertan aquellos a los que uno estima.
Para esta entrada en mi Blog, he reservado un artículo que publiqué en la revista Trofeo hace ya dos años y que fue mi "ópera prima" en nuestra querida revista. Os advierto que no es un texto al uso, mas si queréis acceder al escaneo del original, tan solo tenéis que pinchar AQUÍ 

Mañana domingo vuelvo a la "guerra", y estoy deseoso. No prometo contaros nada más de nuestro "Turdus" hasta dentro de unas semanas. Para entonces, también os guardo un artículo del que me siento razonablemente contento. Suerte a todos y... ¡hala, a divertirse!




PD: Domingo por la noche: En solo tres días quedan la mitad de la mitad de los que había. Con estos bichejos nunca se sabe. Ha helado un par de noches y se habrán ido a la playa... o a Marruecos (habrá que preguntarle a Joaquín Benet) ¡Vaya usted a saber! Ahora toca esperar a ver si bajan los que andaban por el norte.

1 comentario:

  1. A mí, ya sabes, me gusta más el "pelotazo" que pega el venao, que el que pega el "pajarito"; pero qué gran verdad es esa que apuntas de que el cabreo es menor cuando se te escapa un pájaro que cuando se te va un marrano. ¡Joer, cómo escuece!

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