viernes, 9 de noviembre de 2012

EL VALDOGUÍN. EL FAMOSO LOBO DE LOS MONTES DE CASO.

     
Lobo ibérico de la Sierra de la Culebra. Foto extraida del libro "Mas allá de la caza", de mi 
buen amigo Ángel Luis Casado Molina

Amigos de mi blog:

Para el que esto escribe, que tuvo la suerte de tener en la cruz del anteojo todo un lobazo en Los Rasos de las Cabezas, y además de los pocos que habitan Sierra Morena, hablar o leer de lobos no es ninguna tontería. A aquel magnifico ejemplar lo salvó nuestra conciencia conservacionista -esa que dicen que no tenemos los cazadores- y, en justo pago, nos obsequió con una retirada lenta y alerta repechando esas Morenas arriba. Mi amigo del alma Rafa Cadenas, con quien partía puesto, puede dar fe de ello.


Uno de los artículos que Mariano Aguayo publicó en el diario Córdoba a cuenta de mi encuentro con el  hermano lobo


Tal es mi obsesión que ya escribí un artículo en Trofeo cuando se estrenó la película "Entre Lobos" donde narraba mis experiencias y las de mis antepasados, y tengo para mí que me "alobo" cuando tengo cerca una res poniéndoseme los pelos como clavos y la piel de gallina a la vez que me tiemblan las piernas, y no de miedo precisamente. Es que las presiento sobre todo recechando. ¡Palabra de honor!.

Pues en este contexto me mandó mi buen amigo Quisco López el documento que hoy les presento e hice firme propósito de dároslo a conocer.

Este relato -casi un incunable- escrito por un hombre de campo de nombre Domingo Calvo Testón, alimañero asturiano de los de oficio, y toda una vida dedicada a perseguir a los depredadores, es un compendio lleno de sabiduría. Resulta tierno a veces y desgarrador y aparentemente cruel en otras, mas no se engañen los que no lleven toda una vida en el monte. A veces hay que quitar de en medio algún animal aunque se nos parta el alma.


       El autor del relato "bregando" con el protagonista de esta tierna y desgarradora historia

Como soy consciente de que sobran mis palabras más allá de esta sucinta introducción, corto por aquí y os invito a leerlo. Ojalá aprendan tanto como yo.

Para "abrir" esta historia conmovedora, solo tienes que pinchar AQUÍ.

Sin más, recibid un abrazo y besos para las señoras.

Lolo Mialdea

3 comentarios:

  1. Miguel Angel Búa (Hijo)10 de noviembre de 2012, 22:50

    Impresionante relato, Lolo. Pone los pelos de punta!!!!. Gracias por regalarnos estos "incunables". Un abrazo.

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  2. Estimado Sr.:
    Con su relato de optar por no disparar, demuestra usted mucho como hombre... todo un ejemplo... usted y su conciencia de ser humano está por encima de la técnica del disparo, de la muerte.. la belleza del animal y la propia suya que emanó en ese momento y que lo más seguro usted no se lo esperaba, nació en usted,.. y se convirtió en algo más que un simple cazador... ¡que bella caza la que se ejecuta con las retinas del alma!
    deseo que sepa Sr. Manuel que ese TROFEO lo admiraremos todos.
    José Mª, un galguero de apié.

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  3. Querido José Mª: Solo le puedo decir que me ha hecho sentior abrumado y, por qué no decirlo, orguyoso de haber conseguido transmitir lo que ha sido una máxima en mi vida: El respeto.
    ...y en aras de ese respeto no osaré pedirle que se identifique: Solo le diré que me tiene a su disposición en el mail lolomialdea@gmail.com. Para mi sería un honor trabar amistad con una persona que, como usted, demuestra sensibilidad y maneras de poeta.
    Suyo. Lolo Mialdea

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